El arte en el corte para la buena presentación y degustación del jamón.
ANTES DE EMPEZAR
El corte del jamón, sin ser dificultoso, requiere ciertas precauciones y utensilios pero sobre todo un método que nos permita consumirlo en óptimas condiciones, favoreciendo a su vez la conservación, tal y como a continuación exponemos.
UTENSILIOS NECESARIOS (herramientas de corte) Hemos de contar siempre con un cuchillo jamonero bien afilado, cuchillo largo, estrecho y flexible, con el que realizaremos cortes con suaves movimientos de avance y retroceso consiguiendo lonchas lo más finas posibles, para un mejor desarrollo de los aromas en el paladar. Conviene contar con un porta-jamones que nos permita sujetar bien la pieza facilitándonos el corte con la máxima seguridad. También será necesario un cuchillo carnicero de hoja más corta y ancha para retirar la piel y la grasa exterior del jamón, “limpiarlo o pelarlo”, así como un cuchillo más pequeño de hoja corta y fuerte para separar con un corte limpio el hueso del jamón cuando lleguemos al hueso de la cadera. No olvides la chaira, para tener siempre los cuchillos perfectamente afilados.
PREPARACIÓN Y LIMPIEZA
DESCRIPCIÓN Y PARTES El jamón consta de tres partes principales:
DESCORTEZADO O PELADO DEL JAMÓN Una vez seco, tras su limpieza y antes de iniciar su corte, hemos de proceder a su descortezado, (general si se ha de consumir rápidamente, o parcial en caso de un consumo más lento) con el cuchillo carnicero realizando una incisión circundante de medio centímetro de profundidad alrededor del jamón, un poco por debajo del corvejón. A partir de aquí, con este mismo cuchillo podremos ir eliminando a grandes lonchas toda la corteza y la parte exterior más oxidada. De estas lonchas, las más grandes, servirán para cubrir el “corte” una vez iniciado.
INSTRUCCIONES DE CORTE Los cortes serán siempre paralelos entre si, dejando siempre a la vista una superficie plana, sin estrías. Las lonchas deben ser muy finas, casi transparentes, abarcarán el ancho de la pieza y no serán más largas de 6 o 7 cms. Cuando se corta el paquete principal, (pezuña hacia arriba) se aconseja combinar en cada ración lonchas de la zona central, de la punta y del contorno del corvejón. En el plato, a temperatura de unos 20º C, las lonchas se disponen en una sola capa, si acaso con un ligero solapamiento entre ellas. Finalmente, la carne arrimada a los huesos, que no puede cortarse en lonchas, sino en tiras y trozos irregulares, es un excelente complemento en numerosas sopas o guisos, e incluso para cortarse en “taquitos”.
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